¡TÍOS, NOS LA METEN DOBLADA!
Lo que si que quiero garantizar es que no pretendo mostrarme en ningún momento machista ni nada por el estilo. Simplemente juego con algo que es cierto: el “para presumir, hay que sufrir” que tan bien se aplican algunas féminas; y el oscuro (¡Más que nunca!) objeto de deseo masculino que es el sexo anal (¡Con lo bien que lubrifica una vagina!).
Y de esta mezcla sale esta historia que me da que más de uno y una encontrará acertada ¿Qué opináis?

















